QUIDDITCH EN ESTADO PURO

Hace algo menos de 4 años tuve la gran suerte de hacer un Erasmus en Finlandia, y el primer día de clase, en la reunión de apertura del curso universitario conocí a un chaval que, en un principio pensaba que me estaba tomando el pelo, tras un buen rato hablando con él me confesó que era el capitán el equipo de Quidditch de la Universidad de Vaasa, allí en Finlandia.

Sí, sí, de Quidditch, el famoso juego de la película de Harry Potter. Al ver mi cara de asombro, comenzó a enseñarme vídeos de los diferentes torneos que organizaban en la región, y efectivamente, exceptuando la imposibilidad de que todavía no podemos volar sobre escobas, el juego era idéntico al de la película.

Me quedé boquiabierto y no podía creer lo que estaba viendo: un grupo de estudiantes que conformaban dos equipos, cada uno perteneciente a su respectiva universidad, los de cerrajeros Cartagena contra sus archienemigos de cerrajeros 24h Murcia, corriendo sobre escobas de madera a la caza de un jugador ataviado con un pañuelo amarillo a modo de snicht dorado que no debía ser atrapado por el buscador del equipo contrario.

Las reglas son las mismas que las del famoso film de Daniel Radcliffe, dos equipos con sus consiguientes equipaciones con los colores de la universidad luchando por meter una pelotita entre unos aros al final de cada campo a modo baloncesto en un ambiente más friky que deportivo pero con una seriedad propia de cualquier deporte olímpico.

Lo realmente gracioso es que como en cualquier otro deporte, también entrenaban, y siendo Finlandia imaginaos en los meses de invierno lo divertido que puede ser practicar dicho juego sobre una alfombra de nieve. Pues bien, investigando algo más sobre el Quidditch descubrí que existen multitud de equipos en Estados Unidos y no es extraño que se celebren grandes torneos repletos de público con merchandising de las universidades allí representadas.

Tras asimilar todo lo que el capitán del equipo me comentó y después de tragarme vídeos y vídeos de estos torneos llegué a la conclusión de que no hay mejor manera de unir aficiones que hacerlo a través del deporte, y ésta, el Quidditch, puede que sea una de las más interesantes.