Los deportes que ayudarán a tu hijo a crecer

A pesar de que la altura aproximada y anatomía muscular de nuestros hijos están mayormente determinadas por factores genéticos, hay actividades que pueden ayudarlos a desarrollar cuerpos más estirados con músculos más prominentes y mejor desarrollados que los nuestros. El deporte es algo muy recomendable para los niños en desarrollo, ya que la actividad física, además de ayudarles a mantener una vida saludable, puede impulsar a sus cuerpos a crecer más allá de la programación genética que puedan tener.

El baloncesto es uno de los principales deportes que harán que tu hijo incremente su altura. Con sprints cortos muy constantes y muchos saltos con estiramiento, más el drible del balón, el niño desarrollara gran fuerza en las piernas y brazos y coordinación, además de los beneficios a la altura, estirando músculos y huesos de manera acorde.

El voleibol, al tener algunos movimientos similares al baloncesto, también comparte gran parte de los beneficios de este, acotando la contribución al desarrollo de un buen sistema cardiovascular para los niños.

La natación es una de las mejores prácticas deportivas que un niño puede tener. Es un deporte muy completo ya que ejercita todas las regiones musculares, además de ayudarle a desarrollar una mejor capacidad en los pulmones debido a los controles de respiración que se deben hacer bajo el agua.

El fútbol es un gran deporte para niños y personas de todas las edades, beneficiando en gran parte el sistema cardiovascular y los músculos de las piernas. También al ser un deporte de equipo con muchos integrantes, el niño desarrollara cualidades de liderazgo, compañerismo y motivación que pueden llevarlo al éxito en esa u otras disciplinas.

El ciclismo es otro deporte que beneficia a las piernas de manera muy importante, también implica el desarrollo de tendones y articulaciones más sanas debido al movimiento constante del pedaleo. Subiendo el asiento de la bicicleta, se hacen movimientos más amplios que pueden ayudar a los niños a estirarse un poco.