La leyenda española: Un gran gimnasta

Hablar de Joaquín Blume es hablar de uno de los mejores deportistas de la nación española, nacido en Barcelona España, sin embargo, hijo de un alemán y una catalana, deslumbro al mundo en una época en donde se reservaban los mejores puestos en la gimnasia a los Soviéticos.

Circunstancias en su vida y la fatalidad no le permitieron cosechar muchos más éxitos y convertirse en lo que debió ser, uno de los mejores gimnastas en España y además del mundo.

Éxitos a muy temprana edad

Siendo su papa un gimnasta radicado en España, se dedicó a través de toda la infancia de Joaquín a cuidar de sus entrenamientos, y a encargarse personalmente de ellos. Al cumplir los 16 años de edad, se levanta con la medalla de campeón de España en gimnasia artística, obteniendo el mayor título y además conservándolo por más de diez años en diferentes disciplinas.

Asiste a los Juegos olímpicos de Helsinki en 1952, en donde queda en la posición 56 de los puestos generales, obtiene mejores resultados es en la disciplina de suelo en donde queda en el puesto 29, se nota su inexperiencia, sin embargo, esto no lo detiene en sus entrenamientos y continua haciéndolo mucho más fuerte, dedicándole mucho más tiempo y esfuerzo a los mismos.

Sin embargo para los próximos juegos olímpicos en el año de 1956 se ve imposibilitado a asistir por razones ajenas a su voluntad, la política interfiere de forma lineal en la asistencia de España a estos eventos, en donde en conjunto con Holandeses y Suizos, organizan un rechazo en contra, por la presencia de la Unión Soviética, habiendo solo pasado dos semanas de la invasión de este país a Hungría.

El mayor afectado en esta decisión, el gimnasta Joaquín Blume quien no logra demostrar su gran avance y queda imposibilitado a asistir.

Un escenario para ejecutar una historia

Ya no cabe duda que las olimpiadas hubiesen sido un escenario en donde este gran gimnasta demostrara sus maravillosas condiciones, pero no es hasta en Paris, un año después en donde logra exponer lo cuan entrenado estaba y el lugar que ocupaba en el mundo.

En el campeón del europeo demuestra en todas las disciplinas ser el mejor y el más destacado, pero lo más asombroso, en todo el torneo es aquella famosa presentación en las anillas, en donde realiza su famoso Cristo y logra obtener el oro, una posición jama vista y además nunca realizada por alguien. Se destacó como su inventor, haciendo historia en este deporte.

Una tragedia que embarga al pueblo Español

Ya el haber perdido la oportunidad en el año 56 en los juegos olímpicos, se sentía como una gran derrota. Para el año 1958 se celebraría el Mundial de Gimnasia Artística en Moscú, a los cuales no logra asistir ya que el estado español  no le permite su asistencia, sin embargo, con las expectativas de todos sobre él, la asistencia a los juegos olímpicos en Roma seria su gran oportunidad de brillar y destacarse entre los mejores, pero aun el destino le jugaría una mala pasada y no solo a él sino a todo el pueblo español que con ansias deseaban verlo en la posición que tanto merecía.

Para el año de 1959, específicamente el 29 de Abril, en un vuelo desde Barcelona a Brasil, Joaquín Blume pierde la vida de forma repentina al estrellarse el avión en donde volaba junto a su esposa y cuatro integrantes del equipo español de gimnasia.

Un trágico desenlace para los admiradores de tan representativo deporte. Tras la muerte del gimnasta, España no logra tener a un representante destacado sino hasta  el año 2005 con Jesús Carballo. Aun hoy en día España lo recuerda entre los mejores conmemorando su memoria con centros de entrenamientos, calles, colegios deportivos que llevan su nombre.