La importancia del deporte escolar

El deporte es una materia importante en colegios e institutos, de hecho en algunos casos se equipara a materias como el aprendizaje de una lengua extrajera por encima de asignaturas como plástica o música. La educación física se ha ido abriendo paso en el currículo escolar y hay motivos más que contrastados para ello.

Se trata de mucho más que de enseñar disciplinas deportivas. Mediante el ejercicio los niños desarrollan sus habilidades psicomotrices, algo fundamental para su desarrollo integral. También adquieren fuerza y mejoran el sentido de la coordinación. Pero más allá de estos aspectos de sobra conocidos, el deporte en la escuela tiene otros objetivos importantes, porque les ayuda a adquirir hábitos saludables, así como a desarrollar valores y actitudes positivas.

El deporte es ejercicio físico, pero también socialización, de ahí la importancia de promoverlo dentro de la escuela como un aprendizaje fundamental en la vida y en el desarrollo de los niños. Por eso no se trata tanto de enseñarles a practicar determinados deportes como de enseñarles el valor que la práctica deportiva tiene en su desarrollo como personas. Porque el deporte es una herramienta pedagógica de primer orden.

El deporte, en cualquiera de sus facetas, es un vehículo que enseña a comunicarse, a convivir, a tolerar la frustración, a trabajar en equipo y a superarse mediante el esfuerzo. También enseña a aceptar unas reglas y a resolver conflictos, favorece la integración y ayuda a que el niño exprese su carácter. El deporte en la escuela no es competición, es educación. Ese es su gran valor, un valor que no siempre es entendido.

Conseguir que los padres lo entiendan es uno de los grandes retos, porque a veces resulta complicado comprender por qué el deporte tiene tantas horas en los programas escolares. Es necesario explicar que se trabajan aspectos a los que las escuelas deportivas a veces no prestan tanta atención y que son aspectos educativos fundamentales.