Un deporte para cada edad, deportes para jóvenes

La actividad física siempre es recomendable, muy especialmente entre la juventud, ya que fomentar el gusto por el ejercicio físico debe realizarse a edades muy tempranas. Pero siempre hay deportes que resultan más adecuados que otros según la edad.

Es aconsejable tener en cuenta la constitución del joven o del niño y sus preferencias. De poco servirá intentar practicar un deporte para el que no reúne condiciones físicas o que no le atrae lo suficiente como para realizar un mínimo esfuerzo. Pero también hay que tener en cuenta que hay actividades de cerrajeros Cullera que no son demasiado recomendables cuando el joven no está plenamente desarrollado porque pueden influir de manera a veces negativa en el crecimiento, por ejemplo deportes que impliquen contacto físico brusco, como puede ser el rugby o una gran exigencia física.

deporte jovenes

En el caso de adolescentes hay deportes especialmente indicados.

  • Atletismo: es un deporte de los más completos y que se puede realizar sin problemas ya en la niñez
  • Balonmano, baloncesto y fútbol: deportes en equipo que, además, comienzan como juegos, de modo que son una forma estupenda de fomentar la afición deportiva
  • Judo: un deporte completo pero que solo es aconsejable practicar de modo competitivo cuando el cuerpo ya se ha desarrollado
  • Tenis: divertido y adecuado siempre que se complemente con otro tipo de deporte, ya que es una actividad deportiva en la que solo se desarrolla una parte del cuerpo
  • Ciclismo: otro de los deportes preferidos por muchos niños y jóvenes aunque no se debe entrenar de manera profesional hasta que el cuerpo esté completamente desarrollado
  • Natación: un deporte de los más completos, aunque es cierto que a los cerrajeria cartagena puede parecerles algo aburrido.
  • Deportes acuáticos: no solo son divertidos, sino que ayudan a los más pequeños y a los jóvenes a preocuparse por el medio ambiente

Son deportes especialmente indicados para los más jóvenes, aunque cualquiera, de equipo o no y practicado siempre con precaución y siguiendo consejos profesionales, sea aconsejable por los grandes beneficios que supone la actividad física.

Deporte en la juventud y ventajas a nivel psicológico

Se habla de las enormes ventajas y beneficios de hacer deporte a cualquier edad, especialmente en la juventud para evitar el sedentarismo y los problemas de sobrepeso. Pero más allá de este aspecto existen otra serie de beneficios muy importantes que en muchas ocasiones se pasan por alto: los beneficios a nivel psicológico. Y son muchos, más de los que a veces se piensa.

El deporte ayuda en una cuestión tan importante como es la relación con los demás, la socialización, que a edades tempranas es esencial. El deporte, tanto si es en equipo como si no facilita las relaciones interpersonales. Pero, dando un paso más allá, es especialmente recomendable para chicos que tienen algún tipo de problema de autoestima.

El deporte ayuda a desarrollar las habilidades físicas y motoras y también las sociales, un aspecto que será fundamental en el futuro del joven. En ocasiones es complicado que el chico se relacione normalmente en las aulas o en el contexto escolar, pero fuera de él, en un ambiente divertido, lúdico y sin presiones, es más sencillo que pueda superar las barreras comunicativas que en otros ambientes le impiden avanzar. Y, lo que consiga con el deporte lo podrá extender a todos los ámbitos de su existencia.

Los deportes en equipo facilitan la integración del joven, le ayudan a superar problemas de relación con los demás y aspectos como la timidez, siempre y cuando se trate de equipos con buen ambiente y en los que el joven se sienta a gusto o esté con personas de confianza.

Los deportes individuales tienen también grandes ventajas. En caso de jóvenes muy tímidos pueden ayudar a fomentar su autoestima y su confianza en sí mismos, primer paso para superar el problema. En el caso de chicos nerviosos o impulsivos, que no aceptan bien reglas de equipo, les permite tener una atención más centrada en ellos a la vez que se sienten más independientes.

En definitiva, el deporte ayuda a fomentar habilidades muy importantes como la confianza, la autoestima, el afán de superación y el respeto y también ayuda a superar problemas como el control de la frustración.

Fomentar la afición por el deporte

Da la impresión de que el deporte es algo que se ama o que se odia con todas las fuerzas. Conseguir que sea una actividad cotidiana, que se realice de forma habitual incluso durante la infancia y la juventud es muy importante. El deporte ayuda al desarrollo físico y cognitivo y, cuando el niño o el adolescente no es muy aficionado a la actividad física resulta, más que aconsejable, obligatorio, ayudarle a encontrar el gusto por el deporte.

No se trata de forzarle sin más, esa actitud es un error que no lleva a ningún sitio. Se trata, más bien, de encontrar esa actividad que le atraiga lo suficiente como para querer realizarla. Y no tiene que ser necesariamente el fútbol en ellos y el baile en ellas. Obligar a los más jóvenes a realizar una actividad que no les gusta les llevará a no querer relizar ninguna otra porque se sentirán presionados a ello.

Cualquier deporte es bueno, por eso el mejor consejo es dejar que sean ellos quienes elijan lo que quieren hacer. El tenis, el ciclismo o la natación les harán mejorar su resistencia. Y las artes marciales, por ejemplo, potencian el desarrollo muscular. No importa la actividad, todas tienen aspectos positivos destacados, lo importante es que los jóvenes sean activos y realicen algún tipo de deporte.

Cuando realmente no se sienten atraídos por ninguno se puede optar por actividades como el patinaje o los juegos de cualquier índole. O, simplemente, se le puede enseñar a caminar. Andar es un buen ejercicio, se puede dejar el coche en casa cuando el centro escolar está a unos centenares de metros de casa o animarles a bajarse un par de paradas antes si son lo suficientemente mayores como para ir solos en transporte público.

Pero, en cualquier caso, lo que hay que tener muy en cuenta que, cuanto antes se fomente el amor por el deporte o la costumbre de realizar alguna actividad física, mucho mejor.

Ejercicio y obesidad en edades tempranas

La obesidad es una de las grandes preocupaciones de las últimas décadas. En la edad infantil las cifras comienzan a ser preocupantes en muchos países y, aunque al llegar la adolescencia la imagen física empieza a cobrar más importancia, el sobre peso sigue constituyendo un problema de consideración.

En este aspecto, los especialistas recomiendan modificar unas dietas cada vez más perjudiciales, dominadas por los azúcares y las grasas, pero también la realización de ejercicio físico moderado todos los días.obesidad y deporte

Aunque las autoridades educativas están cada vez más concienciadas y promueven la realización de deporte en las aulas, lo cierto es que hay muchos niños y jóvenes que apenas hacen más ejercicio del estrictamente obligatorio en los centros escolares.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud son, al menos, 60 minutos de actividad física moderada o intensa en el caso de niños y jóvenes entre 5 y 18 años. Actividad que puede ir desde andar a un buen paso a jugar a fútbol o baloncesto o incluso bailar. Pero el sedentarismo en algunos sectores de la juventud parece ser un problema más que asentado.

La realización de algún tipo de deporte entre los más jóvenes no es solo un arma eficaz contra la obesidad, sino que ofrece infinidad de beneficios más. En edades más tempranas ayuda a mejorar la coordinación y a que el cuerpo se desarrolle correctamente. Pero, además, contribuye a mejorar la capacidad cardiopulmonar y, por ejemplo, a reducir la resistencia a la insulina, y no hay que olvidad que la diabetes es también otro problema grave que afecta cada vez a edades más jóvenes.

Fomentar la realización de una actividad física, la que sea, es la mejor arma que hay hoy en día contra el sedentarismo. Cuanto antes se logre inculcar a los niños y jóvenes la inmensa ventaja que supone el deporte, mucho mejor. No solo se trata de evitar la obesidad, también un sinfín de problemas de salud asociados a ella.